viernes, 14 de agosto de 2015

Las mejores bibliotecas del mundo

Las bibliotecas más hermosas desde un punto de vista de su arquitectura y belleza

La selección se realiza no por los libros que contienen ni por la importancia de la cultura en forma de libros que atesoran sino por su belleza arquitectónica


1. Trinity College Library, Irlanda

La universidad Trinity College de Dublín es la universidad más antigua de Irlanda y una de las más famosas del mundo. Fue fundada en 1592 por la reina Isabel I.
Alberga la mayor colección de manuscritos y libros impresos de Irlanda. Desde 1801 recibe un ejemplar de todas las obras publicadas en Irlanda y Gran Bretaña, gracias a lo cual, actualmente posee casi tres millones de libros repartidos en ocho edificios. El edificio de la Antigua Biblioteca, construido entre 1712 y 1732, es el más antiguo de los que se conservan. La sala principal, conocida como "Long Room" (Habitación Larga), tiene 65 metros de largo y contiene más de 200.000 de los libros más antiguos de la biblioteca.

2. Biblioteca Nacional de Francia, Francia

También conocida como BNF, es la biblioteca más importante del país y una de las más destacadas a nivel mundial. Las colecciones físicas que alberga están estimadas en alrededor de 30 millones de volúmenes y cuenta además con una destacada biblioteca digital de documentos e imágenes: Gallica.

La sede de la Biblioteca Nacional de Francia se encuentra en el llamado "sitio Miterrand", el moderno edificio abierto al público en 1998 en el distrito XIII, pero sus actividades se desarrollan además en otros edificios y delegaciones en Paris y otros lugares de Francia

3. Biblioteca del Monasterio Wiblingen, Alemania

El Monasterio de Wiblingen fue una abadía benedictina y posteriormente fue usada como barracones militares, ubicada al sur de la ciudad de Ulm. Actualmente en el Monasterio podemos encontrar su hermosa biblioteca, una de las más hermosas y completas del mundo la cual es notable para los historiadores del arte debido a su rica ornamentación del techo y frescos.

4. La Biblioteca de El Escorial, España

La primera piedra del Monasterio del Escorial fue colocada el 23 de Abril de 1563, y 21 años más tarde se colocaría la última: el 13 de Septiembre de 1584 (14 años después, también en un 13 de Septiembre -1598- fallecería el rey). Los primeros libros llegaron a El Escorial ya en 1565, seis años antes de que el edificio comenzara a ser habitado (junio de 1571).

El primer lote estaba compuesto de unos 42 libros, al parecer duplicados de los que había en palacio, y se depositaron en la sacristía de la villa de la Fresneda, para uso de los primeros monjes jerónimos. [La Fresneda, hoy llamada La Granjilla, fue pueblo antiguamente. La compró Felipe II en 21.822.227 maravedíes, en 1563, y en ella construyó un palacete, y una casa de recreo para los monjes de San Lorenzo, con estanque de riego y pesca, arboleda y flores. Está cercana a la villa de El Escorial].

Al año siguiente [1566] llegó una nueva remesa de libros, esta vez de mayor calidad, procedentes, como los anteriores, de la biblioteca particular del monarca. Entre ellos se encontraban algunos originales únicos, como el famoso "Códice Aureo", que contiene los evangelios en letras de oro; el célebre "Apocalipsis Figurado" de la Casa de Saboya; el que todavía hoy es el manuscrito más antiguo de la Biblioteca, el "De Baptismo", de San Agustín, que hasta el siglo XIX se creyó autógrafo;  y unos "Evangelios griegos" que se atribuían a la pluma de San Juan Crisóstomo.

En los años siguientes siguió aumentando el número con nuevas donaciones reales, más algunos lotes de procedencias diversas, como la colección de libros del preceptor del príncipe Carlos, Honorato Juan, y algunos valiosos del arzobispo de Valencia, Martín de Ayala, de modo que a finales de 1568 se contabilizaban 1044 volúmenes, entre impresos y manuscritos.

Una vez creado el núcleo de la Biblioteca, el rey, en su empeño por lograr una Librería Nacional, que se fuera enriqueciendo aceleradamente con manuscritos e impresos de primera calidad, acudió a pedir consejo y logró implicar en su proyecto a eminentes hombres de la política y de las letras en España. Tres embajadores se distinguieron especialmente en la consolidación de los proyectos del rey fuera de nuestras fronteras: Diego Gómez de Silva desde Venecia, Francés de Álava desde Francia y Benito Arias Montano en Flandes, contaron entre sus cometidos diplomáticos con el compromiso de adquirir libros para la nueva biblioteca del rey. Dentro de España, el célebre humanista cordobés Ambrosio de Morales recibió el encargo de viajar por los antiguos reinos de León y de Galicia y el principado de Asturias en busca de códices valiosos. De este modo, cuando el 26 de junio de 1575 se levantó acta de la entrega de la librería a la comunidad de los jerónimos, había ya unos 4.000 volúmenes reunidos. Desde ese momento y durante más de un siglo, la biblioteca de El Escorial fue acogiendo entre sus fondos otras bibliotecas particulares, cada una de las cuáles era valiosa por sí misma.

5. Biblioteca del Monasterio de Melk, Austria

La biblioteca se eleva dos plantas y posee aproximadamente 80.000 volúmenes de obras de un valor incalculable. El Kaisergang (Galería de los emperadores) se extiende por 198 mts, decorada con retratos de la realeza austríaca.

6. Biblioteca Geral, Universidad de Coimbra, Portugal

7. Handelingenkamer, Holanda la biblioteca del ministerio de Justicia de Holanda

Con tan sólo 13 metros de largo y seis de ancho es considerada una de las bibliotecas más bonitas del mundo

8. Biblioteca de la Universidad Tecnológica de Delft, Holanda

La Universidad Técnica de Delft es uno de los centros de enseñanza universitaria más importantes de Europa en las ramas de la ingeniería y la arquitectura. Su curiosa biblioteca es un edificio representativo de los últimos avances tecnológicos al servicio de la información y el conocimiento.

La propuesta que desarrollaría el equipo Mecanoo en este edificio es muy sensible al lugar extendiendo el espacio público frente al auditorio de la Universidad, como una alfombra de césped que asciende hasta formar su cubierta. A esta superficie inclinada se le contrapone una forma cónica que actúa como gran lucernario para iluminar el espacio central del edificio.

En su interior, una gran pared de cuatro plantas sirve como espacio de almacenaje a la vista del grueso de la colección de libros que alberga. Al mismo tiempo este gran lienzo pintado de azul cobalto se plantea como membrana divisoria entre los espacios públicos accesibles a los lectores y las zonas de servicios y oficinas administrativas. En sus laterales se sitúan espacios aislados de trabajo en grupo y también una gran sala de ordenadores con acceso a Internet que es muy popular.

Todo el conjunto cubierto está organizado alrededor de un gran atrio central a múltiples alturas que está presidido por la imponente masa del cono que se incrusta en su parte central. Este poderoso volumen cónico, actúa como gran difusor de la luz que entra desde arriba, gracias a su recubrimiento de enfoscado rugoso blanco. Este recinto de planta circular se usa también como espacio de lectura dividido en varias plataformas iluminadas cenitalmente. Al mismo se accede por una escalera helicoidal que va dando servicio a los diferentes ambientes destinados a los usuarios.

El edificio se plantea con inteligencia frente a la implantación y al ahorro energético. Su configuración no se entendería sin el edificio brutalista del auditorio vecino que proyectarían Van der Broek y Bakema en la década de los 60, con el dialoga y homenajea hasta cierto punto. La composición de la planta funciona actuando como un mecanismo de compresión y expansión espacial cuyo punto de más intensidad es la propia puerta principal. La disposición distorsionada de fachadas inclinadas y diagonales permite además un mejor encaje y aprovechamiento de la ortogonal parcela en que se sitúa. En este caso, la estructura metálica tiene un papel irrelevante en la composición del edificio colocándose los soportes sin orden, de una manera irregular y de acuerdo a las necesidades en la mayor parte de la superficie.

Su cubierta vegetal a modo de pradera artificial accesible genera un gran aislamiento térmico y su orientación solar es muy apreciada por los estudiantes y usuarios como espacio de descanso. Al mismo tiempo, la disposición de sus aberturas laterales y el gran lucernario principal generan una iluminación tenue adecuada a la lectura. El tratamiento de materiales, colores y mobiliario dotan al edificio con una sensación de gran calidez acentuando la sensación general de recogimiento y confort. En esto último, juega un especial papel la madera de color claro en pavimentos, carpintería, panelados y mobiliario.

9. Biblioteca de la Abadía de St. Gallen, Suiza

La Biblioteca de la Abadía de San Gall es la biblioteca más antigua de Suiza y cuenta con unos 160.000 volúmenes. La biblioteca fue fundada por San Othmar, quien fundó la Abadía de San Gall en el año 719. Esta es una de las bibliotecas-monasterio más antiguo en el mundo, y cuenta con manuscritos que se remontan al siglo octavo.

10. Biblioteca Admont Abbey, Austria

La mayor biblioteca monacal del mundo.

¡Verdaderas obras de arte! Lo importante en ellas no es la lectura si no disfrutar de sus salas ya sea con un libro o no.

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