sábado, 23 de julio de 2016

10 Visitas imprescindibles a Amán

Amán, 10 imprescindibles para enamorarte de la capital jordana

  Regatea en el Mercado del Oro, pasea por Al-Bukharieh, el zoco más viejo de Amán, y descubre el proyecto Abdali, el nuevo centro de la capital de Jordania.

 Amán es una ciudad fascinante que combina edificios ultramodernos y restaurantes y hoteles de primer nivel con cafeterías tradicionales, talleres de artesanía y todo tipo de vestigios y restos romanos, bizantinos y de las primeras civilizaciones del Islam. Sin embargo, lo que de verdad nos gusta de la capital es su ambiente y su estilo de vida, sus sabores, su gente, sus maravillosas puestas de sol y el ajetreo de sus zocos y de sus mercados. ¡Déjate llevar y toma nota de estos 10 planes imprescindibles!
1-. Probar el knafeh (postre típico) en el casco antiguo. Pásate por el centro de la capital y disfruta de una espiral de dulzor extremo, con una capa de queso blanco y un nido de fideos de color naranja cubierto de sirope dulce. El knafeh es uno de los dulces más típicos de Jordania. ¡No te vayas sin probarlo!
2-. Fumar shisha en alguno de los muchos coffee shops al aire libre de la ciudad. En la capital existen innumerables cafeterías y restaurantes que ofrecen tabaco de multitud de sabores. Elige el tuyo y recuerda: fumar, en Jordania, es ante todo una experiencia social.
3-. Contemplar la puesta de sol desde la cima de alguna de las innumerables colinas de la capital. Para disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad sólo hay que conducir unos minutos hasta cualquiera de las colinas de Amán. Cuando caiga el sol, observa cómo las casas de caliza blanca que pueblan las laderas de la ciudad cambian progresivamente de color. ¡Una experiencia espectacular!
4-. Pasear por la zona del proyecto Abdali, el nuevo centro de la capital. Con una extensión prevista de 384.000 m2, Abdali será el mayor centro de negocios, residencial, turístico, comercial, médico y de ocio de Jordania; un puente al siglo XXI que permitirá a Amán competir con los centros equivalentes de las ciudades más importantes del mundo. De momento sólo pueden visitarse algunas zonas, como por ejemplo, ‘The Boulevard’, una lujosa avenida peatonal llena de tiendas y restaurantes que goza de un ambiente de lo más animado, especialmente los fines de semana.
5-. Pasear por Rainbow Street, la calle más famosa de Amán. Cafés, teterías, tiendas de antigüedades, talleres de artesanías, restaurantes… Rainbow Street es prácticamente una visita obligada, sobre todo por su ambiente y su arquitectura. Y es que cuando Amán aún era un pueblo, este era un barrio exclusivo para la realeza, comerciantes y políticos.
6-. Acercarse al Mercado del Oro del centro de la ciudad. Cuenta con innumerables talleres dedicados al oficio de la orfebrería y expone, en sus escaparates, multitud de pulseras, anillos, broches, filigranas y todo tipo de objetos de este metal precioso. El Mercado del Oro es un lugar de lo más interesante, además de un buen sitio para comprar oro, ya que el precio suele ser inferior al de cualquier otro mercado.
7-. Divertirse con la ajetreada vida nocturna de Amán. Puede que Amán no sea ‘la ciudad que nunca duerme’, pero sin lugar a dudas, se acuesta muy tarde. Los locales que abren hasta primera hora de la mañana son innumerables, igual que las discotecas, los salones de bailes y los bares y clubs de los hoteles.
8-. Probar el mansaf, el plato nacional de Jordania. El mansaf se elabora con arroz arábigo, piñones, un caldo de yogur seco hecho a base de leche de cabra (jameed) y carne de pollo o cordero. Antiguamente se servía en todo tipo de celebraciones, compromisos, bodas y graduaciones, pero a día de hoy puede probarse prácticamente en cualquier restaurante de la capital. 
9-. Visitar el zoco de Al-Bukharieh, el más viejo de Amán. El zoco con más historia de la capital se limita a un pasillo con pequeñas tiendas a izquierda y derecha, pero ofrece a sus visitantes la posibilidad de vivir una auténtica experiencia jordana. Te encantarán sus faroles, sus joyas y sus souvenirs.
10-. Degustar un poco de café jordano en un puesto de la calle. Además de una de las bebidas más especiales de Jordania, el café es uno de los símbolos más importantes en el código de comunicación social del país (el café es símbolo de hospitalidad, generosidad y honor). Si das con algún puesto que lo sirva en plena calle, no lo dudes: pide que te sirvan una taza y disfruta de su aroma, intenso y con un toque de cardamomo. ¡Espectacular!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Parking Aeropuertos